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28.3.12

Consejos para escritores.

8 comentarios
El tiempo me ha enseñando algunas astucias: eludir los sinónimos que tienen la desventaja de sugerir diferencias imaginarias; eludir hispanismos, argentinismos, arcaísmos y neologismos; preferir las palabras habituales a las palabras asombrosas; intercalar en un relato rasgos circunstanciales, exigidos ahora por el lector; simular pequeñas incertidumbres, ya que si la realidad es precisa la memoria no lo es; narrar los hechos (esto lo aprendí de Kipling y en las sagas de Islandia) como si no los entendiera del todo. (…) Es curiosa la suerte del escritor. Al principio es barroco, vanidosamente barroco, y al cabo de los años puede lograr, si son favorables los astros, no la sencillez, que no es nada, sino la modesta y secreta complejidad.

Jorge Luis Borges

14.11.10

Borges y los gatos

14 comentarios
Nadie cree que los gatos son buenos compañeros, pero lo son. Estoy solo, acostado, y de pronto siento un poderoso brinco: es Beppo, que se sienta a dormir a mi lado, y yo percibo su presencia como la de un dios que me protegiera.
Así cuenta Borges su relación con los gatos. Os dejamos aquí un poema y un fragmento de El sur, donde habla de ellos. En la fotografía, el autor con su gato Beppo.


A un gato:

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.




"Recordó bruscamente que en un café de la calle Brasil (a pocos metros de la casa de Yrigoyen) había un enorme gato que se dejaba acariciar por la gente, como una divinidad desdeñosa. Entró. Ahí estaba el gato, dormido. Pidió una taza de café, la endulzó lentamente, la probó (ese placer le había sido vedado en la clínica) y pensó, mientras alisaba el negro pelaje, que aquel contacto era ilusorio y que estaban como separados por un cristal, porque el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico animal, en la actualidad, en la eternidad del instante". "

(El sur)

5.10.10

Borges, el intertexto y la originalidad.

25 comentarios
Empezamos los talleres hablando de intertexto y, como siempre, nuestro viejo Borges aporta puntos de vista interesantes:

Si no repito a los otros, me repito a mí mismo. Quizá yo no sea otra cosa que una repetición.
y también
Cuatro son las historias. Durante el tiempo que nos queda, seguiremos narrándolas, transformadas.

Me gustaría haceros una pregunta: si las cosas son como dice el escritor, ¿qué es la originalidad?