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23.12.09

Raúl Brasca y el fin de año.


Con este texto de Raúl Brasca despedimos el año, lo escuchábamos en la librería "Tres rosas amarillas":

Hombre que piensa

Pienso en las migraciones. La magnificencia de una bandada inmensa que de golpe levanta vuelo para recorrer medio planeta, el intimidante abandonar la caverna de millones de murciélagos en busca de temperaturas más benignas, la monumental traslación de las ballenas que cruzan el océano para reproducirse, la entereza de los grandes pueblos que atraviesan el desierto para alcanzar una ribera.
Pienso, más precisamente, en la multitudinaria compañía que vence a la soledad: en el ruido de muchas alas, en la tibieza de cuerpos que se abrigan, en la alegría de ir todos en la misma dirección.
Quiero poder siempre seguir a la manada, no ser nunca una ave vieja que sucumbirá al invierno, ni un murciélago al sol que desespera, ni una ballena en la arena mientras el agua se aleja, ni un hombre triste que ha perdido el paso y mira impotente cómo se le va el mundo.
.
Así lo narraba Victoria Siedlecki:



18 comentarios:

María dijo...

Me gusta muchísimo ese hiperbreve...tiene una seria reflexión y un muy buen manejo de lo sensorial, todo en un minicuento: bien, Raúl!

Sebastián dijo...

es un cuento muy emotivo, a mi también me gusta mucho, ayer lo leyeron en la librería, en la fiesta de despedida, y a todos nos encantó.

Ludo dijo...

Un cuento estupendo. Y triste.

Clara Obligado dijo...

y también positivo, integrador, vital.

Zsole dijo...

Quo vadis?

Clara Obligado dijo...

en el taller seguiremos dando clase, no nos vamos a ninguna parte, pero todo momento es bueno para festejar con buena literatura. Un abrazo a todos, y un año lleno de libros y de creatividad, Clara

María dijo...

Yo al cuento ese lo veo más bien positivo...Como contenido, me hace acordar a un poema de León Felipe: "Voy con las riendas tensas /y refrenando el vuelo/ porque no importa llegar pronto/ sino con todos y a tiempo" (cito de memoria, puede haber algún error) Pero también me encanta la descripción del vuelo de los murciélagos, por ejemplo...

evohe dijo...

A mí me parece optimista y, por decirlo de otro modo, gremial, que rima con genial. Frente a individualismos imperantes, se prefiere la multitudinaria compañía que vence a la soledad, el seguir a la manada, no ser el hombre triste que ha perdido el paso...¡qué bonito! Aprovecho para felicitar el año a todos los lectores y escritores, que el 2.010 venga lleno de letras y buenos augurios, que los dioses del olimpo nos sean propicios. ¡Evohé!
Carmen Peire

Nuria Sierra dijo...

Que en 2010 sigamos disfrutando de minificciones, microrelatos, relatos breves y no tan breves, novelas y novelones...
Felices letras para todos!!!

Clara Obligado dijo...

y que en el 2010 termines tu libro, al menos su primera versión... Un abrazo para ti también.

Nuria Sierra dijo...

Pufff, pufff...como no empiece ya, para el 2012 no tiene ni título!!! Ayyy, que 2010 me traiga mucha fuerza de voluntad y se lleve mi vaguería innata!!

Clara Obligado dijo...

fuerza de voluntad, y creer más en tus cuentos, que son muy buenos...

Rafael dijo...

Mis felicitaciones por el texto, cuanta verdad tiene. Eso de la manada y que se va el mundo, pero que tambien es positivo,aunque en una medida templada, me llegan al fondo.
Feliz año a tod@s.
Por mi parte, le pido al 2010 que escriba algo, porque cada dia estoy mas vago para hacerlo.
Un saludo. A pasarlo bien.

Clara Obligado dijo...

Gracias, Rafael, felicidades para ti también. Y sí, hay que luchar, para escribir, contra un poco de pereza, pero bien sabes que vale la pena. Además, muy pronto tendréis vuestro libro, y eso siempre resulta estimulante. Un abrazo, Clara

Maria Coca dijo...

Buena manera de terminar el año. Raúl Brasca siempre deja buen sabor de boca.

Un abrazo y feliz 2010.

Isabel González dijo...

Magnífico micro, Clara. Me gusta cómo se contrae. La congoja que produce. Magnífico Raúl Brasca.

Clara Obligado dijo...

Sí, además es muy solemne, cosa difícil en los micros, tiene un nivel épico difícil de lograr. Un embudo, mire, vecina, sí, un embudo.

Raul Brasca dijo...

Gracias por los comentarios y gracias a Victoria por su magnífica lectura. Los autores leemos nuestros cuentos como nos miramos en el espejo de casa, así los domesticamos y evitamos conmovernos. Victoria me conmovió. Creo que no es necesario decir que el tema de ese texto me buscó a mí, no yo a él. Por algo será. Buen año para todos,

Raúl